Un recorrido escalofriante por las cavernosas sendas del misterio sacado de sus sombras por un buscador de la verdad.
Resulta elocuente y sobrecogedor que a estas alturas, en marcha ya el tercer milenio y unos cuantos buenos siglos de racionalismo, exista tanta gente interesada en lo paranormal. Steiner lo explicaría recurriendo a la "nostalgia de lo absoluto", Manuel Carballal, que no es un filósofo sino un investigador de campo de primera magnitud, se interesa por la mano que alimenta dichas creencias. Su libro hará perder a más de uno la inocencia, tanto a los escépticos, que comprenderan de sopetón que efectivamente existen muchas más cosas de las que su positivismo les permitía encajar, y a los crédulos más reclacitrantes, cuyos mitos derribados no tendrán más rermedio que enterrar si quieren conservar la cordura. Sin embargo, y esto quizá sea lo más interesante para el neófito, sorprenderá, por encima de otas cuestiones, la catedralicia arquitectura de mentiras urdida en torno al mundo de lo paranormal.
Será un viaje largo, con numerosos incisos, retornos y desplazamientos y es precisamente ese inclemente y retorcido trajín lo que lo revela como auténtico. Porque aún más importante que los Expedientes Secretos es el afán del hombre por esclarecerlos y, como veremos, el camino está lleno de piedras: el acceso a la verdad es un laberinto cuya mayor grandeza reside en recorrerlo.
